Con alegría y mucho regocijo, el pasado domingo 31 de agosto, tuvimos en nuestra comunidad parroquial del Carmelo(Comuneros II Cali), la clausura de un largo y significativo proceso de formación bíblica y misionera. Siempre nuestro interés fue que la gente que estaba participando de esta experiencia, no sólo adquiriera una cultura bíblica, sino que también tuviera elementos que le ayudaran a vivir de acuerdo al espíritu bíblico y con un sentido misionero. Además, era nuestro propósito, que la Palabra estudiada y reflexionada les ayudara a transformar sus vidas personales, sus realidades familiares; que les ayudara a recrear sus esperanzas y sueños; y por encima de todo, que fuera esa lámpara que les iluminara sus pasos y sus nuevos proyectos de cualquier índole que fueran.
En la evaluación que hacíamos con estas personas graduadas, se expresó por parte de todos ellos, el agradecimiento a Dios por su proceso de formación con la Palabra, y su gratitud con este servidor que responsable y perseverantemente pude asumir dicha experiencia, con un profundo espíritu claretiano.
El número de personas que se prepararon y recibieron un diploma con la firma y sello del Señor arzobispo de Cali y por supuesto la mía, fue de 19. Todas estas personas permanecieron durante casi cuatro (4) años en este proceso de preparación bíblica. Y lo que es mejor, casi la totalidad de estas personas son de nuestra comunidad parroquial, y casi todas ellas tienen una proyección pastoral en nuestra parroquia, en la que pueden aplicar mucho de lo que recibieron.
Hacia el futuro inmediato, creemos que en el mes de Octubre, con motivo de las fiestas claretianas, iniciaremos otro proceso de formación bíblica, con un nuevo grupo de 15 a 20 personas aproximadamente , que ya están motivadas e interesadas por comenzar dicha experiencia a la luz de la Palabra. Esperamos contar con la misma disposición y perseverancia del anterior grupo, para poder recoger despues, los frutos maduros de esa caminada de fe.
Creo que valió la pena el esfuerzo y sacrificio por intentar acercar la Palabra a la gente, ya que ella es patrimonio de todos. Por eso, estuvimos de fiesta en nuestra comunidad parroquial, y a Dios, le damos gracias.
Con aprecio de hermano. P. Domingo A. Moreno, cmf. |